Cada experiencia, incluso la peor, puede ser una preciosa lección en la vida. Admiro a las personas capaces de abrir la mente para aprender de cada experiencia. Admiro a las personas que hacen de esto una fuente de fortaleza y de felicidad, de sabiduría y de gozo.
Hay quien piensa que el hecho de tener un deseo implica que esa persona posee la capacidad de llevarlo a cabo. El secreto está en descubrir aquello que realmente se quiere y en dirigir las energías en esa dirección.
No sé si esto será verdad o no… pero sí que creo firmemente que sólo los que buscan encuentran.
Y para que eso pueda ser viene muy bien estar acompañados y sentir, de alguna manera, que se puede llegar a alcanzar el sueño...
ResponderEliminar