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lunes, 24 de febrero de 2014

soltar el vaso...



A veces en la vida debemos afrontar preocupaciones pero siempre debemos intentar que nos afecten lo minimo posible. Os adjunto un relato que nos hace recapacitar en nuestras preocupaciones, debemos afrontarlas, pero no por mucho pensar y atormentarnos vamos a conseguir solucionarlas, leete este relato y comprenderás que el vaso hay que soltarlo¡¡¡¡¡
Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, ella preguntó ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.

El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve. Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”

¡Acuérdate de soltar el vaso!



lunes, 27 de febrero de 2012

cadenas que aprisionan y/o que liberan...




La imagen corresponde a las cadenas que están sobre el sepulcro de San Pablo en la Basílica de San Pablo de Extramuros en Roma. La tradición dice que esos eslabones son los que sobrevivieron de la cadena con la que San Pablo estuvo encadenado en Roma entre el año 61 y 63. 

Llevo unos días pensando en estas cadenas y en otras cadenas que no están expuestas, que quizás no existen o que, al menos, no son visibles a los ojos...

Pensaba en qué cadenas nos aprisionan y en qué cadenas nos liberan. 

Pensaba que hay cadenas que nos dejan aprisionados. Quizás de algunas de ellas seamos conscientes, pero quizás desconozcamos la existencia de la mayoría. Cada uno sabrá cuáles son o pueden ser. No es cuestión ahora de hacer enumeraciones piadosas... Todos conocemos aquellas cosas que no nos dejan ser libres, que nos oprimen, que nos des-humanizan en diferentes grados...

Pero... pensaba que quizás también hay cadenas que son símbolo de la libertad. Cadenas impuestas por ser libre. Cadenas, como las de San Pablo, asumidas por proclamar, por decir o desdecir, por ser fiel, por apasionarse. Es probable que haya quien huya de estas cadenas. Supongo que es común creer que es más fácil vivir sin demasiadas complicaciones...