Terminó el I Encuentro de Delegados de Pastoral de los centros La Salle del ARLEP (España y Portugal) y me queda esta sensación: unidad y diversidad. Somos muchos y de muchos lugares. La diversidad se palpa en planteamientos, reflexión, criterios, actuaciones, visión, prioridades... Pero, por encima de todo, querer caminar juntos, llegar a acuerdos, tomar las riendas.